Parece que el mercado de valores es algo inalcanzable o reservado sólo para mentes –y bolsillos– privilegiados. Eso podríamos pensar si miramos que en México, únicamente el 0.35 % de la población tiene un contrato en el mercado de valores. Pero la cosa va más allá, porque uno de los grandes problemas que enfrenta este sector es que para saber invertir se requiere mucho conocimiento, pagar a profesionales y que los montos de capital sean muy altos. Sin embargo, la historia ya nos ha demostrado que sí puede democratizarse el mercado de valores, al menos si observamos a Estados Unidos donde, en la década de los setenta, especialistas de la Universidad de Chicago, Princeton y Jack Bogle de Vanguard, entre otros, tuvieron una idea que revolucionó las finanzas por siempre.

Este instrumento, conocido como fondo indexado o ETF (Exchange Traded Fund), modificó desde sus inicios el sector financiero, por lo cual tuvo muchos detractores, y logró democratizar el acceso a un sector relegado para unos cuantos. La razón por la que este instrumento democratiza las finanzas es porque, de acuerdo con estadísticas del SPIVA (S&P Indices versus Active), cerca del 98% de los fondos de inversión en un periodo de 10 años, nunca le ganan al mercado o al promedio. Es decir que tienes un 98% de probabilidad de que, si alguien está administrando tu dinero, nunca logres ganarle al S&P500, o al IPC en el caso de México.

La mayoría de las administradoras venden su conocimiento argumentando que logran ganarle al mercado, lo cual por supuesto no ocurre. En cambio, la mejor estrategia que tienen los pequeños inversionistas para tener rendimientos como los de los grandes inversionistas consiste, simplemente, en replicar el mercado de valores.

Esta idea que cambiaría el sector financiero y las vidas de tantos humanos ahora administra más de 5.7 trillones de dólares, BlackRock, 4.5 trillones de dólares Vanguard, comparando con la masa monetaria de los EU, que sólo es de 3.3 trillones de dólares en circulación. Gracias a la administración pasiva, como también se le conoce a los ETF, los pequeños inversionistas tienen la posibilidad de vencer a “Wall Street” sin tener que pagar grandes comisiones o con capitales de entrada muy grandes.

Claro que este instrumento no es perceptible: si comparamos el ambiente financiero con un restaurante, esta tecnología se encuentra en la cocina y parece que no es relevante más que para los especialistas. A simple vista, el ETF es cualquier otro platillo similar al de un fondo de inversión, aunque en el largo plazo, las grandes comisiones pueden ocasionar que más de la mitad de tu patrimonio desaparezca.

El acceso al mundo de las inversiones poco a poco empieza a aumentar en nuestro país. Tenemos una oportunidad enorme de crecer, dado que sólo 0.35 % de la población invierte en el mercado de valores. Y es tan sencillo como ahorrar 33 pesos diarios con el propósito de tener 3 millones de pesos en tu retiro, invirtiendo en un instrumento de administración pasiva. El reto más importante, ahora que tenemos al alcance estos instrumentos, es que se promueva la cultura por el futuro y la administración de nuestro dinero.

Recuerda que nadie va a cuidar tu dinero mejor que tú, y es importante que empieces por educarte sobre el lenguaje del dinero: las finanzas.

*Asesor financiero especializado en fintech y coaching financiero.

Ricardo Chavero
Director General de Net Worth Consulting.
@networthmx

Categories: Ahorro e inversión

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